Recuperan una antigua sinagoga en Argentina fundada antes de la Segunda Guerra Mundial

31/Ago/2018

Visavis

Recuperan una antigua sinagoga en Argentina fundada antes de la Segunda Guerra Mundial

A un par de cuadras de la cancha de Boca
Juniors, una sinagoga fundada en el año 1931 estuvo abandonada por años. Tras
grandes esfuerzos fue recuperada y un ambicioso proyecto busca ponerla en
función nuevamente para los judíos que viven en la zona.
La sinagoga, ubicada en la calle Rocha, fue
fundada por inmigrantes judíos de Rusia y de un pueblo llamado Zinkov en
Ucrania. Los fundadores la compraron con gran dificultad e incluso tuvieron que
pedir una hipoteca para poder adquirirla. Luego de varias décadas, la sinagoga
fue vendida a personas ajenas a la colectividad, que dejaron abandonado el
lugar.
El templo, más allá de ser un centro
religioso, sirvió también como primer hogar para muchos. Durante años, familias
de inmigrantes judíos que llegaban a Argentina dormían en unas habitaciones que
había en el fondo de la sinagoga.
Tras varios esfuerzos por comprar la
propiedad e intentar restaurar la sinagoga, finalmente se logró a través de
Jabad. El rabino Shneor Mizrahi, de Jabad en La Boca y Barracas, cuenta:
“Sentíamos que era un regalo gigante de Dios y al mismo tiempo una gran
responsabilidad. Conocimos gente que rezó y creció en ese templo, lo que nos
emocionó y conmocionó de gran forma”. Luego añadió que las personas que
conocían la sinagoga contaron que “en las épocas más difíciles de la Shoá la
gente se reunía y rezaba ahí y la sinagoga desbordaba. Parece que algo
palpitaban de lo que estaba ocurriendo o recibían cartas”.
Shneor se refiere a los planes para la
sinagoga en una zona donde se calcula que viven miles de judíos: “La idea es
juntar fondos para restaurarla y reconstruirla. Además queremos hacer ahí un
hostel para mochileros israelíes o familias judías que visitan el barrio.
También queremos hacer una mikve (baño ritual judío) para mujeres, un salón
para eventos y fiestas judías y otros proyectos como aulas para clases de
judaísmo”.
A su vez relata sobre la reacción de varias
personas de la zona: “La gente mayor y sus hijos que rezaron aquí no lo pueden
creer, empiezan a contar decenas de historias que vivieron ahí y de cómo era el
lugar. Pensar que la gente dio todo lo que tenía para construirlo y ver que
ahora retoma vida”.
“Es un templo de 90 años que esconde
hermosas historias y vivencias. Sin duda esto es un gran milagro. Acá hay
pasado, presente y futuro y queremos darle vida a este lugar para poder llevar
a cabo la tradición judía, ubicar a los descendientes de las familias que
rezaron aquí, en Barracas y en el mundo entero”, concluye el rabino.